lunes, 14 de abril de 2025

Está nevando amor

La Virgen de las Nieves protegiendo a La Palma

Ermita Canaria
manantial de emociones
Tu reina milenaria,
imán de devociones.
Hoy marcha tu tesoro
albergue extraordinario
sintiendo con decoro
lustral itinerario

Princesa del Atlántico ,
de la brisa y las olas,
tu porte mayestático
envuelve una aureola.
Tu mágico renombre
como una inmensa palma,
junte todos los hombres,
junte todas las almas.

Repican repican campanas al mar
desde la iglesia del Salvador
Está nevando amor, está nevando amor
bajo un sol tropical
un prodigio en la fiesta lustral

Es la rosa que baja del cielo
un prodigio en la fiesta lustral.
 
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En una isla donde el cielo parece más cercano y los barrancos más profundos, La Palma ha encontrado desde hace siglos su consuelo, su alegría y su símbolo de esperanza en una figura maternal: la Virgen de las Nieves. No es solo una imagen de devoción. Es el alma blanca de un pueblo que ha aprendido a mirar hacia el cielo sin dejar de pisar con fuerza la tierra.

🏞️ Una historia que se enraíza en la isla

La devoción a Nuestra Señora de las Nieves hunde sus raíces en los albores de la evangelización de La Palma tras la conquista castellana. Su santuario, situado en las medianías de Santa Cruz de La Palma, ha sido durante siglos lugar de peregrinación, consuelo y agradecimiento.

La imagen —una talla gótica del siglo XV— ha sido testigo del paso del tiempo, de erupciones, sequías, naufragios, guerras, promesas y generaciones enteras que la han invocado en silencio o entre lágrimas.

❄️ ¿Por qué “de las Nieves”?

El nombre puede parecer desconcertante en una isla subtropical. Pero no lo es si se entiende desde la fe: “las nieves” simbolizan pureza, auxilio del cielo, lo inalcanzable que desciende como bendición.

Además, el nombre remite a una antigua tradición romana: la aparición milagrosa de nieve en pleno verano sobre la colina del Esquilino, en el siglo IV, para señalar el lugar donde debía construirse la basílica de Santa María la Mayor. De ahí se extendió esta advocación por todo el mundo católico, llegando también a las Canarias.

📿 Una devoción viva, no un recuerdo

Para los palmeros, la Virgen de las Nieves no es un icono remoto, sino una presencia familiar, una madre cercana. Se le pide en las cosechas, se le invoca en los partos, se le suplica en los desastres naturales. Muchos la consideran la verdadera protectora de la isla.

Cada cinco años, la ciudad entera se detiene para vivir la Bajada de la Virgen, una de las fiestas más singulares de toda España. La imagen es descendida desde su santuario en El Monte hasta la ciudad de Santa Cruz de La Palma, acompañada de procesiones, cantos, danzas, vigilias y tradiciones que parecen sacadas de otro tiempo... o de todos los tiempos.

🎭 La Danza de los Enanos y la fe que se transforma en arte

Uno de los actos más célebres de la Bajada es la mítica Danza de los Enanos, donde la solemnidad da paso al asombro y a la risa sagrada. Esta mezcla de lo devoto y lo festivo revela algo muy canario y muy palmero: la fe no está reñida con la alegría. Lo divino se celebra con el alma entera, y eso incluye el arte, la danza y el ingenio.

🌸 El corazón que late en blanco

Visitar el santuario de la Virgen de las Nieves fuera de las fiestas es una experiencia distinta, más íntima. Un silencio acogedor, el aroma de la cera derretida, las flores frescas ante el altar, y una imagen que no grita, pero consuela. No se necesitan milagros espectaculares cuando la sola presencia de la Virgen produce paz.

🕊️ Porque toda isla necesita su norte

En La Palma, ese norte no es un punto geográfico. Es un lugar del alma. Y ese lugar tiene nombre: Virgen de las Nieves. Madre sin aspavientos, presencia que no exige pero acompaña, promesa de cielo en la tierra.

Quien ha amado a esta isla, sabe que no se puede entender sin ella.

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