Este año, varias de sus piezas volverán a la calle y al corazón del pueblo. En las salidas de los gigantes y cabezudos se escucharán sus temas Los Mascarones y El Biscuit, y por primera vez —treinta años después de haberla compuesto— su entrañable obra Las Viejas a Caballotas sonará en directo durante la Proclama de las Danzas, gracias al cariño y al esfuerzo de muchas manos: Francisco Medina, que ha preparado los arreglos y partichelas, la charanga La Guataca bajo la batuta de Juan José Méndez, y la colaboración de la familia de Juan, junto a personas y colectivos que han querido rendirle este merecido homenaje.
Esta recuperación forma parte de un movimiento más amplio que, desde hace más de una década, viene trabajando por rescatar y dar visibilidad al talento de los creadores palmeros vinculados a la Bajada. Y no solo se recordará a los que ya partieron: también se celebrará la obra de compositores que hoy siguen sembrando belleza desde la isla. Entre ellos, Juan Manuel Cavallé, cuya música —como la de Juan García— brota de la tierra y del alma con la misma naturalidad con que nacen los cantos populares: para quedarse, para unir, para emocionar.
Porque en La Palma, cuando la Virgen baja, también baja la memoria, el arte y el corazón de todo un pueblo que sabe agradecer con música.

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