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lunes, 14 de julio de 2025

Un retablo para la Virgen

El corazón de La Palma fue testigo de una doble ofrenda, tejida con manos de artistas: junto a la ermita, el compositor palmero Juan Cavallé regaló dos gestos memorables que han quedado inscritos en la memoria íntima de esta Bajada.

El primero fue un prodigio visual: una réplica del retablo mayor de la iglesia de Tijarafe, datado en 1628 y obra del maestro Antonio de Orbarán, se alzó en ese rincón sagrado como si el tiempo se plegara a los afectos. Esta arquitectura efímera fue concebida en estrecha colaboración con Luis Morera, cuya sensibilidad plástica se entrelazó con la visión musical de Cavallé para crear no solo un decorado, sino un auténtico acto de amor a la tradición insular.

Pero la verdadera elevación del espíritu llegó con el segundo obsequio: una nueva Loa de Salutación a Nuestra Señora, compuesta por el propio Juan Cavallé como un cántico de bienvenida cargado de esperanza y gratitud. Esta obra se convirtió en un hito sonoro dentro de la programación, al ser interpretada por la Orquesta Sinfónica Insular de La Palma, nacida en el seno fecundo de la Escuela Insular de Música, institución dirigida por María Goreti, verdadera artífice del florecimiento musical de la isla.

En el podio, con la elegancia de quien entiende que dirigir también es orar, Pepetoni Tamarit guió la ejecución de la Loa como si esculpiera el silencio, haciendo que cada nota rozara el alma de los presentes. 

Porque en esta isla donde lo sagrado se baila, se canta y se esculpe, también se ofrece en forma de música para honrar a la Señora de las Nieves que desciende entre su pueblo.



Colaboradores del retablo:

- Juan, escenografia.

- Jesús Cavallé, escultor y pintor,.

- Nathan Teusch, ensamblaje restauración y arreglo floral.

- Luis Morera, pintura.

 Artistas, cada uno en su especialidad, sin los que este sueño no hubiera podido hacerse realidad. 

LXX BAJADA DE LA VIRGEN DE LAS NIEVES

 
Tras una década de espera, el reencuentro con la Virgen de las Nieves colmó de fervor, belleza y esperanza las calles de Santa Cruz de La Palma. Bajo el lema «María, peregrina de esperanza», el pasado sábado 12 y domingo 13 de julio se celebraron los actos centrales de la Bajada, con una participación multitudinaria y profundamente emotiva.

El sábado por la tarde, el Real Santuario Insular acogió a centenares de peregrinos que asistieron a la Eucaristía presidida por el obispo, monseñor Eloy Santiago, en una ceremonia acompañada por la música tradicional de la Agrupación Folklórica Arrieros. Finalizada la celebración, dio comienzo la procesión de Bajada de la imagen en su histórico Sillón de Viaje, recorriendo los antiguos caminos reales de la Cruz del Fraile, El Planto y La Encarnación.

Uno de los momentos más emotivos de la tarde se vivió en la plaza de El Planto, donde la escritora y Premio Canarias de Literatura, Elsa López, recitó un poema escrito para la ocasión, un canto íntimo y palmero a la Virgen. A partir de ese punto, se incorporó a la comitiva la Banda Municipal de Música San Miguel, dirigida por José Gabriel Rodríguez, con la colaboración de Diego Arrocha.

El momento culminante de la jornada llegó a las 20:30 h., cuando la imagen de la Patrona fue recibida oficialmente en la Plaza de la Encarnación por el obispo, miembros del clero y representantes de las distintas instituciones. El alcalde de Santa Cruz de La Palma, Asier Antona, dirigió unas palabras de saludo, seguidas por una alocución vibrante del arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz. El párroco de La Encarnación, José Anselmo Pérez, fue el encargado de presentar a los intervinientes.

A continuación, tuvo lugar el estreno absoluto de la Loa de Salutación “Regocíjate”, con letra y música del compositor palmero Juan Cavallé, interpretada por la Orquesta y el Coro Infantil y Juvenil de la Escuela Insular de Música, bajo la dirección de Pepetoni Tamarit. La dirección coral estuvo a cargo de Milagros Martín. El escenario fue un retablo efímero, inspirado en la parroquia de Nuestra Señora de Candelaria de Tijarafe, creado por Juan Cavallé Cruz y Luis Morera, con la colaboración del ayuntamiento de Tijarafe.

Ya entrada la noche, en el templo de La Encarnación, se celebró la Eucaristía de bienvenida, presidida por el consultor del Dicasterio para las Iglesias Orientales, Salvador Aguilera, con música del coro parroquial de San José. El templo permaneció abierto hasta medianoche para acoger a los fieles.

La jornada dominical comenzó con la tradicional “entrada triunfal de la Virgen en la ciudad”. A las 7:30 h., se celebró la Santa Misa en la parroquia de La Encarnación, presidida por José Anselmo Pérez y cantada por el coro parroquial de Calcinas. Paralelamente, desde las casas consistoriales partió la procesión cívica del Pendón Real de Santa Cruz de La Palma.

A las 8:30 h., el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, asumió el papel de representante del Rey y encabezó el recibimiento oficial a la Virgen. La imagen fue conducida en procesión por el itinerario tradicional, y en su paso por el barranco de las Nieves, se representó el simbólico diálogo entre el Castillo y la Nave, obra del poeta Antonio Rodríguez.

En torno a las 11:15 h., se interpretó la Loa de Recibimiento en la Plaza de España, a cargo del coro oficial de la Bajada, en un ambiente marcado por el silencio devoto y la emoción colectiva. Seguidamente, en la iglesia de El Salvador, se celebró la Eucaristía pontifical, presidida nuevamente por el arzobispo José Ángel Saiz.

La intensa jornada culminó por la tarde con una nueva celebración eucarística en El Salvador a las 19:00 h., también presidida por el prelado hispalense, tras la cual se realizó la procesión de la Virgen por las calles del centro de Santa Cruz de La Palma, envuelta en un ambiente de fervor popular, flores y plegarias.

Con esta celebración, La Palma revivió el alma de su pueblo: una fe que no envejece, una cultura que se renueva, y un amor a la Virgen de las Nieves que sigue siendo, diez años después, más fuerte que nunca.


martes, 8 de julio de 2025

La Virgen entre nieves, seda y plata: lectura iconográfica de los actos menores

 

La Bajada de la Virgen de las Nieves es mucho más que una procesión solemne o un gesto ritual. Es un tapiz de símbolos. Y como en los viejos tejidos, lo visible no se sostiene sin lo menudo. Las grandes ceremonias no existen sin los actos que las preceden, flanquean o enmarcan. Ahí, en lo que muchos llaman “lo menor”, late una teología popular de una riqueza inesperada.

Las Pandorgas, los Mascarones, las Danzas Romeras, las Carrozas, los diálogos teatrales y hasta los estallidos de papel de colores no son añadidos folclóricos ni meros entretenimientos. Son el lenguaje secreto del pueblo, que sabe decir sin decir, representar sin explicar, conmover sin predicar.

Aquí va, pues, una pequeña hermenéutica de esos gestos mínimos que, sin embargo, tejen con hilos invisibles la gran trama de la Bajada.

🎭 Mascarones: el rostro del exceso que se rinde

A primera vista, podrían parecer bufones, muñecos desproporcionados, figuras grotescas. Pero los Mascarones son más antiguos y más sabios que muchas liturgias. Representan el exceso humano, el ego inflado, la deformidad del yo sin gracia. Y por eso bailan, se agitan, parodian… para luego rendirse.

Porque su función no es burlarse de lo sagrado, sino recordarnos que la risa también puede ser un camino hacia la verdad. Y que ante la Virgen no cabe máscara alguna que no acabe cayendo.

🎇 Pandorgas: luz que danza entre los niños

Las Pandorgas, con sus colores, sus bastones, sus papelillos, son como cometas amarradas a la tierra por la alegría infantil. Son el lenguaje de los pequeños, que no entienden aún la solemnidad, pero ya intuyen la belleza. No tienen discursos. No saben salmos. Pero bailan.

Y con eso basta. Porque en ellas la Bajada se vuelve promesa, semilla de devoción futura. Y el pueblo, en su sabiduría, las ha convertido en procesión paralela, en desfile del candor.

💃 Danzas Romeras: cuando el cuerpo reza sin saberlo

En los caminos, en las plazas, en las estaciones del alma que se abren al paso de la Virgen, se ejecutan las Danzas Romeras. No son coreografías vacías. Son coreografías habitadas.

Cada paso evoca una memoria. Cada giro remite a una promesa. Cada pareja que baila bajo los pañuelos alzados está diciendo, sin palabras, que la alegría también puede ser una forma de ofrenda.

No hay en ellas frivolidad. Hay devoción corporal, alegría litúrgica, una espiritualidad danzante que no cabe en los libros, pero sí en la piel.

🐴 Carrozas, ofrendas, personajes: la teología del pueblo escenificado

Los carros que se alistan con meses de antelación. Los personajes que encarnan figuras bíblicas, costumbristas o celestiales. Todo eso que muchos clasifican como "folclore" forma parte de una liturgia expandida, donde la calle es templo y el pueblo se convierte en actor, sacerdote y fiel a la vez.

Aquí cada objeto habla, cada traje es un símbolo, cada animal representa algo más que sí mismo. No es teatro: es catequesis escénica en clave palmera, en la que lo sagrado y lo profano se saludan sin conflicto, como en los antiguos autos sacramentales.

✨ Epílogo: teología en lo pequeño

Puede parecer osado decir que el confeti que estalla en las Pandorgas o los papelillos de colores lanzados por las calles son teología. Pero lo son. Porque hablan del alma que quiere multiplicarse en alegría, del gozo que no se contiene, de la fiesta como sacramento popular.

Si la liturgia es el “juego serio” de la Iglesia, los actos menores son su contrapunto poético. Y en esa poética humilde, el pueblo dice lo que el rito aún no alcanza a pronunciar.

Los Enanos de la Palma: tradición y misterio de una danza eterna

Hay tradiciones que se entienden. Y otras que se sienten. La Danza de los Enanos de La Palma pertenece a esta segunda estirpe: no se explica, se experimenta. Es un prodigio popular que nace del alma colectiva y se guarda —como se guarda una promesa o una canción de cuna— en los pliegues más íntimos de la identidad isleña.

Cada lustro, cuando la Virgen de las Nieves baja desde su santuario para visitar la ciudad de Santa Cruz de La Palma, los Enanos emergen del imaginario ritual con una fuerza que asombra y conmueve a quienes los contemplan por primera vez. No hay turista que no quede boquiabierto. No hay palmero que no se estremezca.

Un misterio barroco con nombre propio

El acto de los Enanos no es un desfile, ni una coreografía, ni un sainete. Es una metamorfosis danzante. Durante la madrugada, unos hombres ataviados como eruditos del Siglo de las Luces interpretan una Loa culta, intelectual, casi ceremoniosa. Pero al caer el telón, ocurre lo inverosímil: desaparecen un instante, y cuando reaparecen, lo hacen transformados en personajes grotescos, de cuerpos diminutos y cabezas enormes, bailando una polca frenética que desafía el juicio y la lógica.

Lo que asombra no es solo la velocidad del ritmo, sino el enigma de cómo se produce la transformación. El secreto —celosamente guardado— ha sido parte del encanto durante más de un siglo. La isla lo conoce, pero no lo divulga: es su pacto tácito con la maravilla.

Orígenes: entre la risa, la fe y el ingenio

Aunque su forma actual se fijó en el siglo XX, el origen de la Danza de los Enanos remonta su linaje a 1867, cuando se estrenó en el marco de las Fiestas Lustrales una pieza teatral llamada La Verdad. En ella, un grupo de sabios se transformaban en enanos para transmitir, a través del humor y la sátira, críticas sociales y reflexiones populares. Fue tal el éxito, que aquel efecto escénico se convirtió en una tradición por sí misma. A partir de ahí, la fórmula se consolidó: cada edición presenta un vestuario distinto, una loa inédita, y siempre la misma euforia cuando empieza a sonar la polca.

El número de enanos varía —doce, catorce, dieciocho, veinticuatro— y el diseño del disfraz se renueva con cada Bajada, convirtiéndose en una suerte de espejo simbólico del tiempo que atraviesa la isla. Los temas son tan diversos como los trajes: ha habido enanos faraones, astrónomos, campesinos, caballeros, obreros, abejas, guanches, monjes y hasta ángeles. Pero todos comparten el mismo espíritu: una sabiduría que se disfraza de inocencia, y una alegría que enmascara un mensaje.

El arte de lo inesperado

La Danza de los Enanos no puede disociarse de su atmósfera: la oscuridad de la noche palmera, el olor a mar mezclado con perfume de tradición, el murmullo del público en las gradas, la espera cargada de emoción. Y luego, el estallido: la música, el salto, la carcajada, la belleza.
Es un acto de comunión popular, una liturgia pagana y sagrada al mismo tiempo, en la que lo grotesco se vuelve sublime, y la máscara se convierte en revelación.

No en vano, la Danza de los Enanos ha sido declarada Bien de Interés Cultural, y es candidata a ser reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Lo merece, no solo por su antigüedad, sino por su capacidad para hacer del asombro una herencia viva.

Epílogo: una isla que baila en secreto

Quizá el secreto de los Enanos no sea tanto cómo se hacen, sino por qué seguimos necesitándolos. En un mundo que corre, que finge, que olvida, los Enanos nos recuerdan que la sorpresa aún es posible. Que la tradición, cuando está viva, no es repetición, sino renacimiento.

Y así, La Palma —noble, discreta, antigua— cada cinco años nos lanza su desafío: “Si quieres entendernos, ven y baila con nosotros… aunque sea desde la grada.”

La Bajada de la Virgen enamora

La Bajada de la Virgen de las Nieves es, ante todo, un pulso espiritual y cultural. Una fiesta-faro en el Atlántico donde lo sagrado, lo lúdico y lo patrimonial se entrelazan. Un ritual que nace de la fe, pero que ilumina también el horizonte del orgullo, la comunidad y la belleza compartida.

Motivos por los que enamora

  • Arquitectura colectiva: no es un espectáculo, es un rito viviente donde cada ciudadano tiene un papel.

  • Belleza barroca y teatralidad popular: se armonizan solemnidad litúrgica y carnavalesco folclore.

  • Memoria e identidad: es la fiesta más emblemática de La Palma, con raíces y resonancia en cada palmero.

  • Celebración activa: no solo se observa, se participa. Bautismos de fuego para muchos jóvenes que encarnan tradición vivo.

La Bajada de la Virgen de las Nieves: el acontecimiento más importante de la isla de La Palma

 
La Bajada de la Virgen de las Nieves es una fiesta lustral –es decir, que se repite cada cinco años– y constituye la principal celebración religiosa y cultural de la isla de La Palma. Desde el siglo XVII, su esencial ritual es trasladar la imagen de la Virgen desde su Santuario en el monte hasta Santa Cruz de La Palma, donde permanece durante varias semanas festivas.

Origen y evolución histórica

Nace como respuesta a crisis como sequías, plagas o erupciones volcánicas (1630–1632, 1646, 1676), cuando se pedía la mediación divina. En 1676, el obispo Bartolomé García Jiménez decidió formalizar este acto cada cinco años. Desde entonces, se celebran en julio, con una estructura fija: una «Semana Chica» y una «Semana Grande», finalizando el 5 de agosto con la subida de la imagen.

Rituales, danzas y gran tradición teatral

La Bajada se articula en torno a un extenso ritual popular:

  • Izada de la bandera: da inicio oficial, con ceremonia en el Ayuntamiento y traslado al Castillo de la Virgen.

  • Bajada del Trono o Romería: se transportan las piezas de plata para subir a la imagen.

  • Proclama, Pandorgas, Minué, Danzas Romeras: desde pasacalles tradicionales hasta novedades como las “Danzas Romeras”, incorporadas en 2025.

  • Danza de los Acróbatas: acrobáticos, de raíz circense, regalan un espectáculo visual .

  • Festival del Siglo XVIII (Minué): una evocación ritual barroca.

  • Protagonismo de los Mascarones: gigantes y cabezudos recorren la ciudad con humor.

  • Danza de los Enanos: acto señero en que, escondidos tras casetas, hombres corrigen su figura en un salto hacia lo diminuto al compás de una polca que se ha convertido en himno palmero.

Diálogo entre la tradición y la contemporaneidad

El Diálogo del Castillo y la Nave es un auto barroco que se interpreta desde el siglo XIX, uniendo el pasado marinero con la devoción. La Loa de recibimiento, compuesta en 1880, realza la entrada triunfal de la Virgen.

Reconocimiento y valor patrimonial

En 1980 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional. En 2024, se declaró Bien de Interés Cultural inmaterialpor su riqueza ritual, teatral y comunitaria.

La edición de 2025: retorno y esperanza

Tras la interrupción por la pandemia, en 2025 se celebra nuevamente la LXVII edición. El Senado español apoyó su candidatura a Patrimonio de la UNESCO. La Semana Grande incluye 600 bailarines en la Proclama, la esperada Danza de los Enanos con participación femenina, conciertos y actos folklóricos. Es un momento de reencuentro tras la erupción y la pandemia, como bien apuntó el rector García: “un símbolo vivo de renovación y esperanza”.

San Miguel y el demonio en la Proclama de las Danzas: un símbolo de lucha y redención en La Bajada

 
En el vibrante corazón de La Bajada de la Virgen de Las Nieves, donde la fe y la tradición se entrelazan en un tapiz de historia y devoción popular, tuvo lugar un gesto de gran simbolismo: los trajes utilizados para representar a San Miguel y al demonio en la Proclama de las Danzas fueron donados a la ciudad de Santa Cruz de La Palma, enriqueciendo así el patrimonio simbólico de esta festividad centenaria.

Estos trajes, cargados de significado y belleza escénica, no son simples vestimentas. Formaron parte de dos obras emblemáticas: Imawaden y Las Tentaciones de don Antonio de Orbarán, piezas dramáticas en las que se recrean con fuerza escénica las eternas luchas del espíritu humano: el bien y el mal, la luz y las sombras, el combate entre lo celestial y lo tentadoramente mundano. La presencia de San Miguel, el arcángel guerrero, frente al demonio, es más que una alegoría: es un eco litúrgico que resuena en lo más profundo del alma palmera.

La Proclama de las Danzas acoge con teatralidad ritual esta confrontación entre el bien y el mal, convertida en danza, en música, en cuerpo en movimiento. San Miguel, con su espada alzada y su coraza luminosa, representa la fidelidad a Dios, el coraje que vence la tentación, la firmeza de quien se niega a inclinarse ante el caos. El demonio, con su teatralidad provocadora, encarna las muchas máscaras de la soberbia y la perdición. Ambos, en escena, no son personajes: son principios universales convertidos en cuerpo, en gesto, en mirada.

Los trajes que dieron vida a estos personajes fueron concebidos con una sensibilidad artística admirable. Su confección, colorido y fuerza simbólica ayudaron a elevar la representación al rango de arte sacro popular. No fue teatro, fue liturgia dramatizada. Por ello, su donación a la ciudad no es un simple traspaso de utilería escénica: es una entrega solemne de memoria viva, un acto de ofrenda que vincula el arte con la fe, el artefacto con el misterio.

Santa Cruz los acoge como se acoge una reliquia cultural

Estos trajes se integran ahora en el relato compartido de un pueblo que no solo representa, sino que vive la tradición. La Bajada de la Virgen no es una fiesta más: es el latido ritual de La Palma, un modo de reafirmar su identidad frente a la modernidad líquida. Y en ese latido, la figura de San Miguel —capitán de los ejércitos celestes— nos recuerda que la lucha por el bien no ha dejado de librarse nunca… también hoy, también aquí.

La entrega de estos trajes para formar parte del patrimonio de la ciudad simboliza una voluntad colectiva: preservar la memoria de lo sagrado y lo bello. Custodiar los símbolos. Proteger lo que nos constituye. Aplaudir no sólo el arte que se muestra, sino la fe que lo inspira.

Así, entre las danzas, las tentaciones y los signos del cielo, La Bajada sigue viva. Y con gestos como este, Santa Cruz de La Palma no solo conserva su historia: la dignifica.


La composición musical “Acuden en Tropel”, obra del maestro Juan Cavallé e interpretada por la Banda de Música de Breña Baja, se ha integrado de forma orgánica en el protocolo de bienvenida a la Virgen, adquiriendo así un carácter litúrgico dentro del ceremonial festivo. Esta pieza, nacida en el presente pero anclada en el alma colectiva, representa una expresión sonora de la devoción palmera que, sin romper con la tradición, la renueva desde dentro.

lunes, 2 de junio de 2025

El ingenio (canción para el diablo tijarafero)

El ingenio (canción para el diablo tijarafero)

Sesteaba la razón pero no el Ingenio 
e hizo un títere que no olvidarían jamás 

De latón el bribón 
tiene el pecho frío y duro 
y en la jeta el mirar es el brillo de un bombillo
Se amarró un millar de petardos voladores para así expresar sus inútiles furores

Andrajo, espantajo,  pingajo, escarabajo, grajo, cascajo, colgajo escupitajo, gargajo, guanajo, pingajo, colgajo corre , corre , corre que te sajo.

Se cubrió de alquitrán como en una noche oscura
Cabezudos del rey conocen su catadura.
En la noche estival sale a bailar un rato
huirán de pavor todos los perros y gatos.

Cornudo, dentudo, cejudo , confianzudo, rabudo,  crenchudo, cejudo, colmilludo, ceñudo, chepudo,sañudo torrontudo juye,  juye, juye que te sacudo.

Sentaba la razón pero no el Ingenio 
e hizo un títere que no olvidarían jamás

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La Danza del Diablo es una de las fiestas más emblemáticas de Canarias, celebrada la madrugada del 8 de septiembre en Tijarafe, durante las fiestas en honor a la Virgen de Candelaria. Surgida en 1923, esta tradición representa la lucha entre el bien y el mal, con la aparición inesperada de un Diablo cargado de fuegos artificiales que danza entre la multitud hasta que su cabeza explota, simbolizando su derrota. La festividad, que combina religión, teatro y pirotecnia, fue declarada Bien de Interés Cultural y Fiesta de Interés Turístico de Canarias. Es una experiencia única que une devoción, identidad y espectáculo popular. 

jueves, 24 de abril de 2025

Tema musical de Fátima

 

Tanausú, consorte de la legendaria tijarafera Acerina, mencionado en el himno de Tijarafe.

 Tema musical de "Fátima"

Siempre guardó  nuestro acento 
ese sabor portugués 
y arraigó un sentimiento 
una nostalgia tal vez

por todas las llegadas 
besar , fraternizar 
por tanta vida en la distancia 
en los caminos del mar

Aquí en nuestra Palma 
tu casa tendrás
Señora del alma
de tu Portugal 

Bajo el color de tu manto 
azul que copia el mar
perdura un camino santo
para vivir para amar

Conserva la inocencia de
los niños 
como el rocío 
de la flor
guardanos con tu presencia 
célica gracia y candor

Aquí en nuestra Palma 
tu casa tendrás
Señora del alma
de tu Portugal

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Sacrum Palmensis Tijarafe. Este tema fue estrenado en el contexto de las fiestas de arte de Nuestra Señora de Candelaria en 2017. Compuesto por mí , música y letra. Único himno de esta serie que he compuesto en portugués. Homenaje a nuestros abundantes ancestros portugueses en La Palma. Actualmente, como digo en la letra, pervive una bella musicalidad portuguesa en nuestro acento palmero. Fue interpretado y grabado por Ima Galguén y ahora hecho instrumental, por encargo de nuestra actual concejal de cultura,  e interpretado al timple por Oswaldo Bethencourt.

 

viernes, 21 de marzo de 2025

Composición

 

Aquí te dejamos una composición original para que te hagas una idea de lo que iremos publicando en el blog. ¡No te pierdas las actualizaciones y gracias por prestarnos tu atención!